La buena preparación de la tierra, uno de los secretos para conseguir un buen huerto

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Por Borja Lorences García, ingeniero técnico Agrícola de Almacenes Ladislao

Ya está cerca la primavera y en las tiendas de Almacenes Ladislao de La Espina, Porceyo (Gijón) y Avilés, está todo a punto para nuestro huerto, campo o jardín. Tener tu propio huerto requiere de una serie de cuidados y procesos para conseguir los resultados esperados. Para ello es muy importante preparar el campo de forma adecuada y con herramientas óptimas para el trabajo.

Las tareas para preparar la tierra para el huerto no son únicamente para el suelo. También tenemos que aplicarlas a otros espacios en los que vayamos a sembrar, como macetas o mesas de cultivo. Sea cual sea el formato que elijamos para nuestro huerto, es importante que preparemos la tierra a conciencia en el inicio de una nueva temporada.

El primer paso es deshacernos de la maleza y malas hierbas que pueden entrar en lucha por los recursos de agua y nutrientes con las plantas de nuestro huerto. Además, es importante eliminar piedras, basura o cualquier tipo de residuo que impida el crecimiento de nuestras plantas. Las malas hierbas aparecen durante todo el año, por lo que es aconsejable ir quitándolas periódicamente. Puedes ayudarte de utensilios como palas o azadillas.

El segundo paso sería airear el terreno y oxigenar. Para realizar estas tareas, la tierra tendrá que estar húmeda. Lo ideal es que la mojemos a conciencia un par de días antes de comenzar con la labor de airear y mullir. De esta manera, podremos trabajar la tierra sin que ofrezca demasiada resistencia. Si al llevar a cabo esta labor encontramos terrones de tierra, es una señal de que tenemos que humedecerla más. Lo ideal es cavar en torno a 20 o 25 centímetros de la superficie de cultivo sacando toda su tierra.

El tercer paso sería abonar el terreno. En las primeras fases de los cultivos hortícolas, los elementos más demandados son nitrógeno y fosforo, sin embargo, para la floración y fructificación, el potasio es de los más importantes.

Hay que tener en cuenta que se pierden bastantes nutrientes por lavado de lluvias y riego, sobre todo nitratos y Potasio.

También se puede aprovechar como abono, los restos del cultivo anterior: tallos, hojas, raíces y frutos.

Y por último el cuarto paso sería sembrar. Asegúrate de regar la tierra antes de sembrar o plantar y mantén humedad durante el proceso de crecimiento. Cumpliendo este proceso, podremos comenzar a planificar qué cultivos sembraremos.

El tomate es un clásico de la huerta de verano y por ello en Almacenes Ladislao disponemos de un gran surtido de variedades de tomate:

Robin: al ser una variedad de tomate híbrido es muy recomendable para cultivar en zonas donde hay un alto grado de humedad o muy proclives a sufrir nieblas y brumas. Se trata de un tomate dulce, indicado para ensaladas.

Raf: esta variedad nos indica que es resistente a Fusarium.  El Fusarium, como hongo que es, da problemas en cuanto hay exceso de humedad, como suele ocurrir por ejemplo en terrenos arcillosos o en el interior de un invernadero.

Cherry: es uno de los cultivos estrella de cualquier huerto urbano, ideal para el huerto en recipientes. Su fruto, la baya, se parece visualmente a una cereza.

Corazón de Buey: se trata de una variedad de gran tamaño en forma de corazón, muy resistente a plagas y enfermedades, semiprecoz y de crecimiento indeterminado.

-Negro: resulta curioso su color, su intenso sabor y sus propiedades antioxidantes.

En almacenes Ladislao también disponemos de una amplia variedad de pimientos como:

-Pimiento Italiano: su carne es de grosor medio y muy dulce. Su sabor se asemeja al morrón verde aunque es un poco más suave. También denominado como pimiento de freír.

-Pimiento del padrón: porte pequeño (de 5 a 10cm), de intenso color verde, carne fina. Se recolectan cuando aún no han madurado. Se consumen fritos o a la plancha.

Pimiento Morrón: es una de las especies más vistas en los huertos. Además, no requieren de mucho espacio y pueden ser cultivados en macetas, balcones, terrazas, etc.

Pimiento Jalapeño: prefiere los climas cálidos y un buen sol. Se puede plantar en maceta o en la tierra, pero tenemos que proveerle de unas cuantas horas de sol al día para que crezca sano y fuerte.