Nuestro programa ‘Mirando al Futuro’ dedicó su tertulia a la situación del sector agrícola en el concejo de Pravia, uno de los municipios punteros en cuanto a producción de kiwi y faba. Participaron en el coloquio: David Álvarez, alcalde de Pravia; Rocío Huerta, gerente del Banco de Tierras en el momento de la tertulia; Ignacio Cavanilles, director de producción de Kiwinatur y Guillermo García, técnico del SERIDA.

Para el primer edil praviano, “somos un referente en materia agrícola, con una profesionalización en los últimos años que nos permite tener una actividad económica no tan temporal como antiguamente. Estamos muy contentos de que la gente mire a los pueblos y pueda vivir y trabajar en ellos”. Por su parte, Rocío Huerta apuntó que “cada vez son más las producciones que son rentables y se encuentran con el problema del acceso a la tierra. Por eso, desde la entidad en la que estoy, trabajamos para dar soluciones y seguir animando a la actividad agrícola”. En ese sentido, David Álvarez explicó que “desde la Administración, nos gusta animar y empujar el emprendimiento. Hay que ser realistas porque hay cultivos que tardan más en dar una producción y hay que tener un colchón económico y financiero antes de lanzarse a la aventura. Todos los cultivos requieren esfuerzo, trabajo y profesionalidad. Podemos ayudar en cierta medida, pero hay que saber todos los pros y los contras”, añadió.

Respecto al kiwi como uno de los cultivos estrella de la comarca, Ignacio Cavanilles destacó que “el asturiano es uno de los mejor valorados a nivel mundial. El tema es que es difícil conseguir el terreno. Las vegas están muy cotizadas y es muy difícil acceder a ellas”. Para Cavanilles, “el kiwi asturiano está en el top mundial. El problema que tenemos en Asturias es que no podemos competir en producción porque el terreno es limitado. Nos gana mucho Francia e Italia, donde tienen un volumen de producción que nos supera. Tenemos que competir en nuestro nicho, que es la calidad”.

“Pravia tiene la mejor zona de toda Asturias para la producción de casi cualquier cosa” coincidió Guillermo García, para quien “los cultivos que pueden ser más exigentes en cuanto a suelo aquí no tienen casi ninguna limitación”.

En cuanto a la importancia del sector primario en el concejo, David Álvarez destacó que “somos un municipio eminentemente rural y agrícola. El nombre de Pravia lleva sonando muchos años y es un plus añadido. Tenemos otros productos transformados, como los lácteos, que también suenan en los mercados de calidad. Esto hace que incremente su valor y su precio. No hay mejor manera de darse a conocer que por algo que nos da la tierra”, añadió. En ese aspecto, Rocío Huerta subrayó que “la idea que está latente es buscar todas las herramientas a favor de los jóvenes que quieran emprender y ayudarles a ello. Veíamos que había muchas cosas que existían pero que no conoce la gente. Por ejemplo, la bolsa de fincas. Es una herramienta con la que cuenta la administración autonómica desde 2013 y que trata de poner en contacto a personas que han cesado su actividad y tienen tierras fértiles, con personas que están buscando una salida profesional y que demandan esas fincas”.

Rentabilidad

Respecto a la viabilidad de los terrenos cultivables, Guillermo García explicó que “la producción agraria es una actividad rentable que permite vivir de ella si se trabaja de forma profesional, tanto la fruticultura como la horticultura”. Para el técnico del SERIDA, “la eterna asignatura pendiente del campo asturiano es la huerta. Tiene problemas estructurales de comercialización, pero me gustaría que hubiera una asociación de productores de huerta. Es el único sector agroganadero que no tienen representación. Una hectárea y media puede tener una producción que genere una renta suficiente con la que pudiera vivir bien una familia a largo plazo”, incidió. Para Rocío Huerta, “Hay que cambiar el discurso y enfocarlo a una orientación positiva. Con la marca Alimentos del Paraíso se está haciendo una labor de difusión muy importante. Se vendería mucho más de lo que hay y eso tiene que ser un aliciente y un valor a resaltar para que las nuevas generaciones vuelvan a mirar al pueblo”. Respecto al porvenir de la agricultura en Pravia, Ignacio Cavanilles apuntó que “el futuro pasa por el producto ecológico. Estamos en una región en la que, con muy poco, tenemos grandes producciones en ecológico”. “El objetivo que se marca la Unión Europea es que, en 2030, tendríamos que tener un 25% de la superficie en ecológico”, coincidió Guillermo García, para quien “puede ser una oportunidad a medio plazo y, a más largo plazo, viendo cómo evolucionan, la agricultura ecológica y la convencional tenderán a ser una sola”.