La casa de cultura de Cangas de Onís acogió la presentación de los resultados del grupo operativo SIEGA, que combina la información geográfica del estado de los pastos vía satélite con el seguimiento del ganado por collares GPS. Geli González, secretaria de ASAJA Asturias, fue la encargada de presentar el acto, al que acudieron los diputados autonómicos Ángel Morales y Javier Brea además de Gonzalo Suero, concejal de Ganadería de Cangas de Onís. Los miembros del grupo operativo SIEGA son Compluting, ASAJA Asturias, ASAGA Galicia, ASAJA Cantabria y la colaboración del SERIDA, CIFA, INGACAL y la Universidad de Alcalá. Para la ejecución de este proyecto innovador, en el marco del Programa Nacional de Desarrollo Rural 2014-2020, se ha concedido una ayuda de 492. 333,90 euros cofinanciada por el Fondeo Europeo de Desarrollo Rural (FEDER) en un 80% y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en un 20%.

Geli González comenzó su intervención recordando cómo se gestó el proyecto. “Empezamos con una prueba piloto, con collares que colocamos a unas vacas en pastos de Quirós en 2018, haciendo un seguimiento por satélite para ver cómo se podría desarrollar el proyecto que teníamos en mente. El grupo operativo SIEGA se constituyó con ASAJA de Asturias, Galicia y Cantabria, junto con la Universidad de Alcalá de Henares y la empresa tecnológica Complutig, que es nuestro socio principal”, apuntó. Para la secretaria de ASAJA, “Empezamos con la idea de analizar la situación de los pastos, qué nutrientes pueden aportar y su crecimiento para ver el estado de la matorralización”. Respecto al seguimiento del ganado por GPS, González subrayó que “gracias a los collares que llevan los animales podemos saber qué zonas de pastos utilizaban más y a qué era debido”. En cuanto a resultados, destacó que “presentamos el proyecto al Ministerio de Agricultura, dentro de la convocatoria de ayudas para los grupos operativos supraautonómicos y estamos contentos porque es el cuarto proyecto con más puntuación a nivel nacional”. La prueba piloto de Quirós sirvió para que se terminara implantando al resto de Asturias, Cantabria y Galicia. Para González, “siempre tuvimos en mente desarrollarlo en la montaña de Covadonga y poder hacerlo en la zona de pastos más grande de Europa, que son los Picos de Europa, por su simbología y porque hay animales de todas las especies. También tenemos la sierra del Aramo, donde van muchos ganaderos de la zona central de Asturias. A través del SERIDA, también incorporamos la finca de Illano, así que podemos decir que tenemos cubierto tanto el oriente y el occidente, como la zona central de Asturias”, añadió. Respecto a la colaboración de los ganaderos, destacó que “tenemos que agradecérselo doblemente a los que se prestaron porque las circunstancias no eran las más propicias. En su entorno no veían con buenos ojos entrar en este proyecto porque decían que, con esto, lo que buscábamos era controlarlos y saber si había incendios y no tiene nada que ver con eso. Nuestro único y exclusivo interés por este proyecto era el seguimiento de los pastos”.

Reconocimiento de la Unión Europea

Daniel Reinoso, de la empresa Complutig y responsable del proyecto, indicó que “es el único mejor valorado por la Unión Europea en lo que a ganadería extensiva se refiere. SIEGA pretende ser una herramienta para ayudar a los ganaderos a la toma de decisiones”. Respecto a su funcionamiento, Reinoso explicó que “se trata de un sistema de información geográfica tipo SIGPAC accesible desde una página web. Combina el seguimiento del estado de los pastos a través de un mapa satélite con el posicionamiento del ganado por GPS. Los mapas son accesibles desde la página web, pero el posicionamiento del ganado solo está disponible para sus propietarios mediante una clave de acceso”. En cuanto a las posibilidades que ofrece la herramienta, Reinoso señaló que sus usuarios pueden “conocer el tipo de cobertura de los suelos y sus cambios. Podemos saber en qué parcelas el pasto se ha convertido en matorral. Este estudio se hace con periodicidad anual porque, evidentemente, los cambios en los suelos llevan mucho más tiempo, pero también hacemos estudios mensuales para saber la calidad de los pastos y sus nutrientes”. En cuanto a los datos que se recogen, el responsable del proyecto indicó que “estamos midiendo cuatro formas: la presión ganadera, las variables del pasto, la cobertura del suelo y sus cambios y las áreas quemadas”. En cuanto al aumento de la superficie de matorral en detrimento de las zonas de pasto, Reinoso explicó que “por lo que he podido ver, el matorral va en aumento pero nosotros no nos encargamos de interpretar los datos, sino de recoger información objetiva para ayudar a los usuarios en la toma de decisiones”. En ese sentido, subrayó que “la evolución del matorral es el tema estrella. Esta herramienta permite hacer un seguimiento anual de las zonas de pasto que se convierten en matorral y puede ayudar a que los propietarios de las parcelas y las administraciones actúen y autoricen acciones de desbroce”.