El ataque de un oso a una vecina de Sonande (Cangas del Narcea) de 75 años que sufrió un zarpazo en la cara y rotura de cadera consecuencia del encuentro con el plantígrado mientras paseaba a las 21,30 horas el pasado domingo ha dejado conmocionada a la población. Alejandro Calvo consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial declaraba que la situación fue “excepcional” y que cuando se tengan datos “hacer lo posible para que no se repita este tipo de incidentes”. Técnicos del servicio analizaban ayer la zona donde sucedía el incidente con el oso califican el encuentro de “fortuito” ya que el animal circulaba por un camino que da a la carretera, y al incorporarse a la ésta, se encontró de frente con la mujer y tuvo una reacción bastante típica en los osos, levantarse sobre las patas traseras y lanzar zarpazos. La mala fortuna hizo que en este movimiento golpease a la mujer con la zarpa en la cara y después continuó corriendo y no se paró. Carretera abajo el oso se encontró con dos testigos, que se apartaron a un lado y continúo corriendo hasta encontrar un camino de huida. Los expertos de la Consejería que han trabajado sobre el terreno del incidente opinan que ha sido debido a un “encuentro casual y fortuito”. En los próximos días se mantiene un dispositivo de vigilancia activa en la zona.

Por su parte Mercedes Cruzado, secretaria general de COAG Asturias ante el terrible acontecimiento recuerda que “por desgracia, se nos da la razón de lo que durante mucho tiempo llevamos advirtiendo, y es la peligrosa cercanía de la fauna salvaje a nuestros pueblos”. Urge a la Administración regional la urgencia de “tomar medidas cuanto antes. En Sonande fue el oso, pero cualquier día puede ser el lobo o el jabalí. Lo que está claro es que la fauna salvaje convive con nosotros en nuestros pueblos y que, de seguir así, las cosas, el medio rural va a desaparecer. Somos unos auténticos supervivientes pero lamentablemente estamos al borde de la extinción sin que al parecer a nadie parezca importarle”.