La compañía asturiana FUENSANTA  celebra mañana, el 175 Aniversario de la declaración de su agua como minero- medicinal de Utilidad Pública por Real Orden en 1846, por su sus probadas propiedades terapéuticas y su composición única y equilibrada. Fue entonces cuando se construyó el balneario, que estuvo abierto hasta 1936.

La empresa, que da empleo a medio centenar de personas, tiene una inversión prevista para este año de más de 2 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 282% respecto al año anterior. Esta inversión es una clara apuesta de la compañía por seguir creciendo e innovando, siempre manteniendo su compromiso con el medio ambiente y con el entorno natural. El presupuesto de inversión se concretará, principalmente, en la puesta en marcha de una nueva línea de vidrio que permitirá avanzar en su línea estratégica de apuesta por la sostenibilidad, reduciendo la huella de carbono y alcanzando el objetivo de 0 emisiones; así como la diversificación de nuevos productos saludables en línea con las tendencias de consumo y sus propios valores.

FUENSANTA comercializa sus productos tanto en el canal HORECA como en el RETAIL, con el foco puesto en su expansión internacional a  los cinco continentes. Actualmente la compañía exporta a EEUU, México, Puerto Rico, Panamá, República Dominicana, China y Emiratos Árabes.

Una trayectoria siempre vinculada a la salud

FUENSANTA  comenzó siendo manantial de aguas y baños cuyo uso se retrotrae a los romanos, pero los primeros testimonios escritos son de la época medieval. La “Carta puebla del concejo de Nava”, que había sido dada por el Rey Alfonso X en 1270, es la primera referencia documental de estas aguas en alusión a sus beneficios para la salud. Durante este tiempo contaba con gran reconocimiento, desde doctores de prestigio que alababan sus propiedades terapéuticas, hasta la Reina Isabell II, a quien construyeron una bañera de mármol macizo en su honor.

En todo este tiempo ha habido grandes hitos de referencia en su historia, como el descubrimiento del Nuevo manantial en 1868, la instalación de la luz eléctrica en el balneario en 1893,  el comienzo de la comercialización de la agua embotellada en las farmacias de Asturias en 1913, el lanzamiento de los formatos para alimentación en 1983 o el inicio de su expansión internacional a Estados Unidos y Puerto Rico en 1985. En 1968 se empieza a vender en hostelería y alimentación, contando ya con la línea de envasado de agua más rápida de España.

El 9 de noviembre de 1996, con motivo del 150 Aniversario de la marca, el entonces Príncipe de Asturias, actual Rey de España, don Felipe de Borbón, visitó la planta embotelladora.

El resurgir de FUENSANTA viene de la mano de GLOBAL SMM, en 2014, cuando ésta adquiere la compañía con el objetivo de reflotarla y llevar la marca asturiana a los cinco continentes. En este tiempo más reciente ha habido grandes hitos,  como la instalación en 2016 de una nueva línea de envasado, pionera en España,  un peldaño clave para la diversificación de productos, de nuevos mercados y el compromiso medioambiental; así como la renovación de la marca volviendo al concepto de origen.  En 2018 FUENSANTA recibe el IX Premio ASOCAS (Asociación de Organismos de Control y Afines del Principado de Asturias) a la Calidad y Seguridad Industrial.

En cuanto a nuevos productos, la empresa no ha parado de innovar, con los lanzamientos en 2018 de FUENSANTA Multifrutas y de 1846, la botella (eco-envase) de vidrio retornable; en 2020 de los primeros refrescos saludables con agua minero-medicinal del mercado (0 calorías), FUENSANTA Plus +; y en este 2021 con la puesta en el mercado de FUENSANTA Gaseosa, la única con agua minero-medicinal.

Apuesta por el medioambiente y el entorno

Aguas de FUENSANTA es la única empresa de agua envasada en Asturias que dispone de un sistema integrado de gestión de la Calidad y el Medio Ambiente (ISO 9001+ISO 14001).

En FUENSANTA, todas las acciones que se llevan a cabo se hacen de forma sostenible, respetando y preservando el medio ambiente. Además, para la compañía es prioritario proteger su entorno más cercano, priorizando la contratación de personas de la zona de Nava, y procurando el crecimiento y conservación del área rural en el que se encuentra.  Además, la empresa cuenta con un perímetro de protección que impide la realización de actividades contaminantes en su entorno.

FUENSANTA gestiona los recursos hídricos de forma sostenible, utiliza energía verde, optimiza todos sus procesos y contribuye a la correcta gestión medioambiental de los envases.

Todo el ciclo productivo respeta el medio ambiente (economía circular), desde la recogida hasta el envasado, gracias a sus envases que proceden de pet reciclado y son 100% reciclables, y que garantizan así la seguridad alimentaria y la pureza original del agua.