Vertebrar y cohesionar el territorio para favorecer el desarrollo del campo asturiano es uno de los objetivos a alcanzar por parte del Gobierno del Principado en los próximos años. Hablamos con Jorge García, viceconsejero de Infraestructuras, Movilidad y Territorio sobre las modificaciones legislativas que han puesto en marcha para conseguir tal fin y cómo repercutirá en los ganaderos y agricultores.

-Aún no hace un año se fusionaba Infraestructuras y Medio Rural. ¿Cómo está resultando?

-Fue una adaptación, a priori, más natural de lo que podría parecer. Bajo el paraguas real de la cohesión territorial y la importancia que tiene el medio rural en nuestro modelo territorial, la incorporación de la viceconsejería en la nueva Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial ha favorecido poder aprovechar oportunidades de financiación europea a través de los Fondos Feader para potenciar infraestructuras en zonas rurales. De esta forma, evidenciamos la oportunidad del medio rural asturiano como un punto de progreso y evolución económica. Puede presentar una oportunidad para el tejido productivo que ya existe y que el nuevo tejido productivo vea en el campo una posibilidad.

-¿Cómo valora la unificación?

-Muy positiva. La política que se seguía en Infraestructuras con Juan Cofiño, el anterior consejero, se había volcado en el mantenimiento y conservación de la red viaria. Ahí, el medio rural es uno de los grandes beneficiados. Tenemos una red de carreteras con más de 4.200 kilómetros, la mayor parte de ellos, son vías de ámbito local o secundario. Durante muchos años, se había priorizado nuevas actuaciones frente a conservación y mantenimiento. En los dos últimos años, nuestro presupuesto ha crecido un 30% solo en la parte de infraestructuras. Centrar la mayor parte de los 84 millones de euros que tenemos asignados para este año en conservación y mantenimiento evidencia nuestra apuesta por el medio rural. Además, estamos trabajando en dar un giro en materia de transportes y movilidad. En el medio rural, tenemos que conseguir que tenga una organización en las cabeceras de las comarcas para que los ciudadanos puedan hacer sus trámites y compras habituales potenciando una nueva forma de movilidad desde el punto de vista del territorio. La peculiaridad que tiene el territorio asturiano, tanto en la zona urbana como en la rural, es que los concejos se agrupan en comarcas. Esa organización nos ha llevado a la revisión del Reglamento de Ordenación Territorial y Urbanística (ROTU) y nos llevará también a la revisión de la Ley del Territorio.

-Las pequeñas actuaciones también forman parte del programa de la Consejería.

-El año pasado, se desarrolló el programa IMPULSA en el marco del CREA (acuerdo de concertación social), basado en pequeñas actuaciones que no estaban programadas como obras estructurantes, pero que movilizaron más de seis millones de euros en pequeñas obras que se diseminaron por toda la geografía asturiana. Sirvieron como refuerzo para la conservación y el mantenimiento de la red viaria. Al margen de esas pequeñas obras, en lo que va de año, llevamos más de seis millones invertidos en obras de emergencia ocasionadas, por ejemplo, por el temporal que tuvimos a principios de este año. Hubo que hacer frente a argayos, desprendimientos y compra de maquinaria. La mayoría de estas obras han sido en la red rural.

– ¿Cuál es el estado de la red de carreteras asturiana en las zonas rurales?

-Existe un plan  que está valorando las mejoras estructurales necesarias pero, además, estamos preparando un estudio de la red viaria ya construida para disponer de una evaluación programada de las deficiencias que tenemos que subsanar. Queremos elaborar un documento que nos ayude a priorizar y gestionar la necesaria inversión en la conservación y el mantenimiento. Ejemplo de ello son los contratos para el desbroce de carreteras. Hasta ahora, se hacían anualmente, con lo cual, no se llegaba siempre en el momento óptimo. La limpieza de carreteras es muy importante en la conservación de las  mismas, por ello, hemos sacado un contrato plurianual de dos años más dos años. De esta forma, podremos tener una mejor planificación de la red de desbroces. Este año, tenemos programadas 29 obras, de las que trece de ellas ya están en fase de tramitación. En total, superan los once millones de euros de inversión en la mejora de las carreteras.

-¿Cómo pueden solicitar los vecinos y asociaciones vecinales las mejoras en infraestructuras?

-Los vecinos suelen hacer las peticiones a través de sus respectivos ayuntamientos. Una ventaja de integrar la Viceconsejería de Infraestructuras dentro de Medio Rural es que podemos gestionar las competencias de una manera más ágil.

-¿Qué modificaciones se han realizado en el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo (ROTU)?

-Antes de la ley del territorio, que tendrá unos plazos más dilatados, hemos hecho modificaciones en el ROTU que beneficia a las naves y explotaciones ganaderas y agrícolas por entender que el sistema primario es un medio económico que hay que potenciar. Además, venía encontrándose con una serie de trabas de la anterior Ley del Territorio que sigue vigente. Esta modificación del ROTU se centra en dos puntos: el primero es que abre la posibilidad a las naves que están en suelo de interés o de especial protección de poder aumentar de tamaño siempre que no haya unas condiciones ambientales restrictivas. El segundo punto es que las obras de reforma y ampliación van a poder realizarse sin licencias, ni aprobaciones de CUOTA. Podrán hacerse, simplemente, con una declaración responsable. Esto abre la puerta a la modificación de la Ley del Territorio que incorporará un cambio sustancial a la forma en que se aproxima la Administración al territorio. Los cambios serán importantes en la clasificación de los suelos y pretenden dar facilidades a las explotaciones agrícolas y ganaderas.

-¿Qué plazos se manejan para aplicar estos cambios?

-La Ley del Territorio puede ser una de las más transversales que estamos trabajando desde el Gobierno del Principado porque toca todos los ámbitos, desde el industrial hasta el productivo o primario y el medio rural. No va a ser una ley de autor, sino que será muy consultada con todos los agentes implicados. Será una ley de dialogo y de consenso que permita aprovechar todo el territorio como un tejido propio y productivo a la hora de generar riqueza, cohesión territorial e innovación.

-La obtención de permisos retrasaba muchísimo las obras.

-Es una de las cuestiones a las que no puede llegar la modificación del ROTU. Por eso, es necesario que se modifique también la Ley del Territorio. Es un proceso complejo y tiene que ayudarnos a generar una ley flexible y que tenga una respuesta rápida a los cambios que se puedan generar a lo largo del tiempo.

-Háblenos del proyecto piloto de unificación de las oficinas de Medio Rural y Urbanismo. ¿Qué beneficios aportará a los vecinos de las zonas rurales?

-Urbanismo comparte mucho más con Medio Rural de lo que se pueda ver sobre el papel. Tenemos nueve zonas diferentes en las que funcionan las brigadas de carreteras. No están centralizadas en un mismo sitio. Además, tenemos ocho oficinas urbanísticas repartidas por el territorio. Esto supone dar servicio a más del 60% de nuestra geografía. El proyecto piloto es poder integrar al personal de Urbanismo y al de Medio Rural en una sola oficina, tanto para comodidad del ciudadano cuando se dirige a la Administración, como por las sinergias que va a conllevar. De esta forma, podremos acortar tiempos y, muy probablemente, podamos tener en Boal el primer proyecto piloto de esta oficina mixta.

-¿Qué pasos están dando en la estrategia de movilidad rural y sostenible?

-La movilidad tiene que mirar al mundo rural. Las villas y cabeceras de comarca dan respuesta a casi todas las necesidades de todos los ciudadanos. Tenemos que potenciar diferentes conexiones entre los pueblos y estas cabeceras de comarca. A su vez, esas cabeceras estarán conectadas con las zonas metropolitanas. Será el eje principal de esta estrategia de movilidad sostenible en el ámbito rural. Uno de los proyectos piloto en los que Asturias fue pionera y que muchas comunidades han copiado es el servicio de rutas compartidas en el transporte escolar, que permite llegar al medio rural en aquellas zonas donde, por demanda, el coste sería inasumible para el Principado. El transporte es un servicio que cuesta dinero al contribuyente, pero que tiene que vertebrar el territorio y cohesionarlo.

-Los habitantes de las zonas rurales tienen más dificultades de acceso a transporte público.

-Uno de los puntos en los que estamos trabajando es la coordinación de horarios y los trasbordos. Muy pronto, tendremos la nueva tarjeta del Consorcio de Transportes de Asturias que permitirá realizar trasbordos sencillos entre una línea y otra, tanto de tren como de autobús. Una vez que el transporte público es fiable, se convierte en una alternativa a los medios de transporte privados.

-¿Cuáles son sus objetivos principales para lo que queda de legislatura?

-Uno de los objetivos fundamentales de esta Viceconsejería es que, el cambio que hemos dado volcándonos en conservación y mantenimiento mejore la seguridad de nuestra red de carreteras que, salvo alguna actuación quirúrgica, está prácticamente terminada. Esperemos que, poco a poco, se vaya visibilizando este giro hacia el medio rural.