Desde ASMADERA consideramos muy positiva la noticia publicada recientemente sobre el proyecto de decreto para la clarificación y actualización de la propiedad de la tierra. La puesta en marcha por parte de la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial del desarrollo jurídico de clarificación y actualización de la propiedad, que pasó la fase de participación pública, es sin duda, una iniciativa muy aplaudida por todo el sector forestal asturiano. Se trata de una petición demandada desde hace muchos años por el sector, que ve que muchos montes se están abandonando por el desconocimiento de su titularidad. Esta misma petición fue recogida en el último plan estratégico elaborado conjuntamente por la Mesa Forestal y de la madera de FADE, donde estamos representados propietarios, silvicultores, maderistas y Ence. El documento recoge, entre otras cuestiones, la necesidad de poner en marcha desde la administración planes de clarificación de propiedad que facilite las correcciones del catastro con la realidad de las fincas (superficie), que rara vez coincide con lo inscrito.

La mejora del catastro, tanto en la grafía de las parcelas y su localización, como en su titularidad, sería una gran herramienta de trabajo y un paso en favor del aprovechamiento de recursos que hoy en día están quedando abandonados e improductivos.

Además, por las características de las parcelas de montes en Asturias y sus problemas de identificación sobre plano, sería muy importante que el servicio de visualización que emplea el catastro se complementara con trabajo de campo, donde se gire visita de técnicos del catastro, para tomar con sus propietarios muestra in situ sobre los linderos del monte.   Hay que tener en cuenta que las personas más mayores son, por lo general, las que conocen con certeza los límites de sus montes. Esta capacidad de identificación que tienen sobre el propio terreno es fundamental y la pierden cuando se les requiere que lo identifiquen con la lectura cartográfica en un mapa.

En la mayor parte de las zonas de Asturias, es un problema recurrente la falta de coincidente entre la parcela catastral, el registro de propiedad y realidad.  Supone un inconveniente para la realización de aprovechamientos forestales ordenados, sostenibles y rentables. Los terrenos forestales abandonados y sin gestionar constituyen un gran problema en la superficie forestal a nivel nacional. Si nos centramos en Asturias, donde el 75% de la superficie forestal es de titularidad privada, con una orografía difícil y un modelo de minifundio dominante, se hace necesario que se creen nuevos modelos de concentración parcelaria. En este modelo es imprescindible incluir la creación de una buena red de pista e infraestructuras. La maquinaria de aprovechamiento forestal evoluciona a ser cada vez más grande y más pesada y su uso es imprescindible para mejorar la gestión de los montes y la rentabilidad de su aprovechamiento.

Y si bien es una circunstancia generalizada para todas las especies forestales, ésta se agrava considerablemente en los montes de castaño y otras frondosas. En Asturias el castaño es la especie arbórea que más superficie ocupa, algo más de 80.000 hectáreas (IFN4) presente en todos los concejos asturianos, bien sea como especie principal o acompañante, con un tamaño medio de las parcelas que  se estima en 0,5 hectárea, en otras especies maderables como el pino y eucalipto tampoco es mucho más, se calcula la media en  1 hectárea, por tanto, estamos hablando de montes muy pequeños, de titularidad privada, que por sí solos, son unidades demasiado pequeñas para afrontar inversiones u obtener una rentabilidad en su aprovechamiento. Si seguimos con el castaño su crecimiento lento y turnos de corta largos, hace que el problema de falta de coincidencia sobre las líneas catastrales sea mayor. El envejecimiento de la población rural como única conocedora, en muchos casos, de los linderos reales, por lo que, si se pierde esta fuente de información, la capacidad de identificación de muchos montes se perderá también, dando paso a más abandono, por ello, urge abordar cuanto antes la clarificación de montes y dar seguridad jurídica de la titularidad a sus propietarios, tanto para la venta de la madera como para afrontar inversiones que mejoren su rentabilidad

La clarificación de la propiedad, con un instrumento sencillo de agrupación y la actualización del catastro, va a facilitar la creación de unidades de gestión de montes particulares con extensiones razonables, donde sea rentable la aplicación de tratamientos selvícolas, se reduce el riesgo de plagas e incendios y la pérdida de biodiversidad, mejora la productividad y la gestión sostenible de su aprovechamiento forestal, produciendo un mayor beneficio a su propietario. Con este modelo gana todo el sector agroforestal, incluido el medio rural y la sociedad.

En general, el objetivo principal y básico de la modificación ha de ser mejorar el aprovechamiento de los montes poniendo en valor las superficies actualmente improductivas, dotando de un instrumento jurídico que permita resolver de forma simple la propiedad como pilar básico para recuperar la actividad productiva en el medio rural.

Contar con un catastro actualizado que realice un mayor trabajo de campo y resuelva la titularidad de los montes es prioritario.