Susana Martínez, gerente del Grupo Siero (Maderas Siero y Siero Lam)

Maderas Siero S.A. tiene 50 años de historia y su tradición maderera ya data del año 1934 cuando, con motivo de una gran huelga, miembros de la familia, tres generaciones atrás, arrancaron con el embrión de lo que posteriormente sería la empresa. La historia se inició cuando, con un carro de bueyes que se empleaba en aquel entonces para llevar manzana a la fábrica de sidra El Gaitero en Villaviciosa, se dio el paso para iniciar las labores de corta de madera en el monte y su traslado a los aserraderos y a las minas. Con mucha ilusión y sacrificio se dio el primer paso en la explotación forestal, y de ahí, con el transcurso de los primeros años, a disponer de un primer aserradero en Siero. Fueron años duros, pero el carácter de empresa familiar permitió afrontar los sacrificios exigidos, y así dar el paso hacia la creación de Maderas Siero como sociedad, y el traslado de la actividad a su actual ubicación en Arguelles, Siero, en el año 1982.  Desde entonces hasta hoy se han sucedido diferentes etapas, poco a poco, para consolidar el crecimiento de manera constante así como el desarrollo de nuevos productos.

-¿Cómo ha sido la evolución de la empresa?

-Con el traslado a las instalaciones de Los Cuetos, en Arguelles se puso en marcha en aquellos tiempos un aserradero de referencia, que contaba ya con secaderos de madera. Fue un impulso notable a la marcha de la empresa que en aquella época ya exportaba al extranjero. Posteriormente se fueron acometiendo sucesivas mejoras en los procesos de producción que situaron a la empresa como una referencia en España y a la vez se consolidó en la exportación. Ya a principios de los noventa, la empresa analizando la evolución del mercado y viendo las posibilidades de negocio en el horizonte decidió posicionarse en la segunda transformación de madera mediante la constitución de Siero Lam S.A., la cual tenía como objeto el desarrollo de productos de mayor valor añadido, y que ya cumple 25 años de vida. Se fueron lanzando productos e incorporándolos al catálogo comercial de la empresa, que con esfuerzo se posicionaron entre una amplia cartera de clientes nacionales y extranjeros.  La crisis del 2008 obligó a adaptarse a las nuevas necesidades y supuso un reto en la búsqueda de nuevos nichos de mercado y una mayor apertura al exterior. A día de hoy esa labor ha favorecido que nos podamos posicionar como una empresa de referencia en madera maciza de castaño, tanto a nivel de primera transformación (siendo líderes europeos y mundiales en madera de castaño) como en segunda transformación.

-¿Cuál es su producción? ¿Qué productos son los más demandados?

-Maderas Siero y Siero Lam forman lo que podríamos denominar comercialmente el Grupo Siero, en el cual tenemos como principal característica ser un ejemplo de economía circular,  sostenible y de compromiso con el desarrollo de la economía local. Nuestros servicios se inician ya en los montes, con la adquisición, con o sin terreno, de lotes para la explotación forestal. Además se realiza una gestión sostenible de los mismos en el tiempo. Nuestros bosques están certificados FSC Y PEFC, lo cual otorga un compromiso ineludible con el medio ambiente. Actualmente disponemos de más de 200 hectáreas en gestión. Somos especialistas en castaño, y esa gestión del bosque, nos proporciona una posición de liderazgo no sólo a nivel nacional sino también europeo, en lo que se refiere a todos los productos derivados del castaño, tanto los obtenidos de la primera transformación en el aserradero, como de los derivados industriales del mismo. Es decir, las vigas, los pontones y la tabla de madera de castaño en sus diversas especificaciones, son una seña de identidad básica de nuestro aserradero, pero luego transformamos esa materia prima en productos de alta calidad como pueden ser vigas laminadas, tableros, perfiles, suelos de interior y exterior, elementos para fachadas, etc…

-¿Cierran el ciclo productivo?

Todo el ciclo se cierra, con algo que consideramos absolutamente estratégico, y es el aprovechamiento integral de la madera, ya que los sobrantes de cada proceso, tanto en la primera transformación de la madera en el aserradero, como en la segunda transformación realizada en Siero Lam, finalmente se procesan para generar pellets de castaño, del cuales somos el único productor en España. Este aprovechamiento integral hace que se alcance el objetivo de cero residuos en los procesos de la madera, lo cual pone en valor nuestro compromiso con el medio ambiente. Y especialmente estamos orgullosos de haber desarrollado proyectos singulares en maderas de castaño en varios países: la Torre de Goethe, en Frankfurt, las reformas de las universidades de Oxford y Cambridge, en Inglaterra, la rehabilitación del Convento de Santa Clara o la casa natal de José Martí en Cuba, o de la Catedral de Santiago de Compostela,  o más recientemente la colaboración con el despacho de arquitectura de Norman Foster para desarrollar un edificio singular en Madrid, todos ellos  proyectos en Castaño, dan muestra de lo competitivo de nuestros productos y de la puesta en valor de nuestra madera.

-Háblenos de su apuesta por las nuevas tecnologías.

-A lo largo de la historia de la empresa siempre se ha apostado por la mejora continua. Ello hizo, por ejemplo, que fuéramos los primeros que incorporáramos la robotización a nuestro aserradero, o que adoptáramos medidas de optimización y clasificación de la madera, absolutamente innovadores, que permitiera un mejor aprovechamiento de los troncos y de los subproductos. Pero en los últimos años el compromiso se ha reforzado al implantar el sistema de gestión Lean Manufactoring. Actualmente estamos incorporando medidas de digitalización y seguimiento de los procesos de fabricación, lo cual nos permite una mejora de la eficiencia. Igualmente hay planes de desarrollo en otras áreas de trabajo internas y externas que nos permitirán ser más eficientes y mantener la apuesta por la calidad y agilidad en el servicio al cliente.

-¿Qué significado tiene para ustedes el galardón Industria 4.0 en categoría de Forestal de Caja Rural de Asturias?

-Supone un reconocimiento a la línea de trabajo que se ha realizado durante muchos años, siempre en la sombra, ya que este sector no es tan valorado como otros en nuestra comunidad y en nuestro país. Igualmente es el reconocimiento a muchas personas que han trabajado a lo largo de estos años en la implantación de cada una de las nuevas tecnologías, sin cuyo esfuerzo la empresa no habría podido avanzar. Y por supuesto, para la dirección y la propiedad de la compañía supone un acicate para seguir profundizando en esta línea de trabajo en el futuro para seguir siendo una empresa de referencia en nuestro sector y en nuestro entorno.

-¿Cuáles son sus planes de futuro?

-Son muchos y muy estimulantes los retos que tenemos por delante. En primer lugar, consolidar y reforzar más si cabe nuestra posición de liderazgo europeo en madera de castaño y sus derivados. Es algo que nos enorgullece y que sitúa a Asturias en el mapa. Queremos continuar con nuestra expansión internacional tratando de incrementar el actual porcentaje del 50 % de volumen de negocio en esta área.  Pretendemos aumentar nuestra capacidad productiva y logística, mediante la incorporación de nuevas instalaciones y líneas de fabricación. Y también desarrollar nuevos proyectos, en los cuales ya estamos trabajando en colaboración con el Centro Tecnológico de la Madera (CETEMAS) en fase de I+D, vinculados a un aprovechamiento biosostenible de la madera, con el objetivo final de potenciar aún más nuestro objetivo de ser una economía circular sostenible.