M. C. Sopeña es la titular de Ganadería Costales y Sopeña, con el imprescindible apoyo de su marido, J. M. Costales y uno de sus hijos Marcos Costales Sopeña. Marcos además se dedica, con un camión de su propiedad, al transporte de ganado a terceros, y recientemente ha comenzado un nuevo proyecto inscribiéndose como tratante de ganado. Cuentan con dos cebaderos, el primero situado en Candanal (Villaviciosa) que data de 1982 cuando comenzaron a criar “cuatro o cinco xatos culones”. Y un segundo cebadero mucho más moderno, construido hace apenas dos años en Rozaes (Villaviciosa), que actualmente están ampliando con la construcción de una nave para almacén. Existe una tercera generación que continuará en el futuro con el negocio familiar, se trata de Iker que ayuda a su abuelo y a su padre en el cuidado de todos los animales después del colegio.

Actualmente Ganadería Costales y Sopeña ceba unos 120 terneros de la raza Asturiana de los Valles entre sus dos instalaciones. Y posee unas 75 vacas madre de dicha raza en extensivo, repartidos en diferentes fincas. Entre sus dos ubicaciones disponen de casi 50 hectáreas de terreno, parte en propiedad y parte en alquiler. Además de criar sus propios terneros, también compran directamente a ganaderos en la zona de Teverga, Proaza… animales de montaña que están por los puertos, y algunos, los menos, en Villaviciosa o Gijón.  Además M. C. S. compagina su trabajo de transporte de ganado con la ganadería propia, con lo que tiene facilidad para saber dónde puede encontrar los animales que les interesa.

“Esto no es un negocio para vivir de ello, es un complemento”, explica su padre, quien tiene otra profesión y acude a la ganadería a supervisar los terneros en los ratos que puede, fines de semana y fiestas, organizado con su hijo la repartición del trabajo. “Normalmente las vacas pasan el año en las fincas y sólo algunas son estabuladas en el momento del parto por posibles complicaciones, ya que  lo normal es que este se desarrolle de forma natural en el campo. Cuando los terneros cumplen los 6 meses se introducen en el cebadero hasta los 14 o 15 meses, momento en el que los vendemos a un supermercado para su sacrificio”.

 

La alimentación de los terneros, consiste en forrajes que se traen desde Castilla y pienso Biona que les suministra Almacenes Ladislao. Concretamente utilizan un sistema de cebo con dos fórmulas: una primera pensada para que los animales desarrollen al máximo toda su estructura ósea, y a continuación una fórmula “muy potente” diseñada para que pongan kilos y rematen al máximo de sus posibilidades. Consiguiendo al final animales de cebo que superan los 400 kilos. Ambas partes del proceso son igualmente importantes, no se pueden obtener kilos de carne si no procuramos primero que los animales se desarrollen para a continuación comenzar un proceso de cebo verdaderamente intenso.

Diariamente el cuidado del cebadero consiste en asegurarnos que los animales dispongan de forraje y pienso a libre disposición. También es muy importante comprobar el buen funcionamiento de todos los bebederos, así como su limpieza, ya que el agua es fundamental para la salud de los animales. Pondremos especial atención además en la limpieza de los comederos, para que el alimento sea lo más sano y apetecible posible. Pero lo más importante, con diferencia, es dedicar tiempo a observar cada uno de los lotes, parándonos a observar cada animal, para así poder detectar de forma temprana animales enfermos y poder atajar problemas mayores. “A veces el veterinario soy yo sin título, si dependes de ellos no sale rentable, entre que me gusta el ganado y la experiencia en muchas ocasiones tienes que dar solución a los problemas que se plantean”, explica J. M. C.

Han realizado fuertes inversiones para disponer de modernas instalaciones, y van a hacer frente a una última ampliación teniendo en cuenta que el precio de la carne está igual que hace 10 o  15 años. “Por suerte tenemos el compromiso de compra de un supermercado que nos permite seguir funcionando bien. Y la ayuda de las subvenciones para poder hacer frente a la modernización del establo, porque si no, no sería posible” apunta J. M. Costales.

Con respecto al Vacuno Mayor “ya hemos sacrificado alguna y ahora mismo estamos cebando más. Pero haciendo números el precio que tiene esa carne no compensa el cebo de estos animales. Es muy importante que el consumidor comprenda que la carne de Vacuno Mayor es una carne hecha con mucho más sabor, y sepa elegir según la ocasión entre la carne de ternero y la de vaca, valorando las características de cada una”, afirma Costales. Para finalizar y hacer balance, J. M. Costales tiene claro que a final de año “tiene que registrarse un rendimiento, aunque pequeño, tiene que haberlo”.