“El mundo del caballo para mí no es una profesión, es una forma de vida”

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Manuel Iglesias Menéndez, propietario del Centro de Doma La Perla y criador, Portiella (Cangas del Narcea)

Los caballos siempre fueron su pasión y desde muy joven se formó en la profesión ecuestre con diferentes profesores. Actualmente Manuel Iglesias Menéndez dirige el Centro de Doma La Perla y además cría caballos españoles y cruzados. Compite a nivel nacional y así se ha dado a conocer, ya que muchos de los clientes de su centro de doma traen los animales desde diferentes puntos de España.

-¿Cuándo nació su interés por los caballos?

-Desde pequeño me gustaban los caballos, pude tener uno y con 16 años fui a Torrejón el Rubio (Cáceres) para aprender a montar con el profesor Juan Luis Cobos Álvarez. En mi casa no había caballos, de muy niño tuve el primero y después teníamos dos animales hasta que en  2006 empezamos con la ganadería. Actualmente tengo unos 35 animales de todas las razas: españoles, árabes, hispano-árabes, cruzados…

-¿Cómo fueron sus inicios?

-Al principio montaba por afición, pero para dedicarte a ello es más duro, es algo que te tiene que gustar mucho. Después de estar aprendiendo con mi primer profesor, seguí mi formación con varios profesores en diferentes lugares como Segovia, Sevilla, Jerez… y empiezo a competir a nivel social, cada vez tenía más conocimientos. Mientras estudiaba la carrera de Magisterio monté en El Asturcón, y al acabar los estudios, me volví a dedicar más a ello, ya que no salían plazas para opositar. Empecé a domar algún caballo para amigos, y cuando me di cuenta ya tenía un montón de caballos para domar. Empecé también a competir en los concursos morfológicos y de doma.

-¿Cuándo se creó el centro de doma?

-Al principio hice unas cuadras para mi uso exclusivo mío y cuando me di cuenta las tenía llenas de caballos de fuera para domar. Se fue aumentando hasta conseguir lo que hay en la actualidad, cuadras para 25 caballos. Por una parte aquí tengo mis caballos propios y caballos para domar para uso y disfrute del propietario, o bien para llegar a la competición con ellos, que son los más, de particulares o de ganaderos que luego quieren competir. Aquí hay caballos de Asturias y de fuera de Asturias, ahora mismo tengo caballos de Toledo o de Orense.

-¿Cómo se ha dado a conocer?

-A base de salir a concursar, competimos a nivel nacional, la gente te ve y te conoce, y decide traer aquí sus caballos.

-De sus caballos propios a nivel de competición ¿cuáles son los más destacados?

-Ahora estoy preparando un caballo para doma vaquera, Caviar, en el que tengo muchas expectativas y que debutará a final de temporada, por septiembre, aún le falta porque es un animal complicado. A nivel de competición de morfológico tenemos un potro de pura raza española, con dos años, que nunca ha concursado y este año también debutará, Farruco, tenemos muchas esperanzas puestas en él.

-Ha tenido muchos caballos ¿alguno que recuerde con especial cariño?

-Tuve un caballo muy bueno hace años, Tango, que se llegó a domar por completo pero nunca llegó a competición, porque tuve la mala suerte de que lo solté en descanso con una yegua un par de meses, le dio una patada y le salió una hernia, después se murió. Era un buen caballo, no sabemos dónde hubiera llegado, pero no pudo ser, se mal logró.

-¿Hace falta mucha constancia?

-Sí, con caballos de competición es complicado, porque hay que tener en cuenta su alimentación, los herrajes, la estética, el transporte, el entrenamiento diario…

-Tener un caballo ¿es caro?

-No, es una afición más. A nivel de usuario, para darte un paseo de aficionado no es caro. Los caballos de competición, en cambio, requieren más cuidados y hay que acostumbrarlos a los viajes, porque lo pasan mal. Pero para un paseo, una ruta, una romería, solo es la manutención diaria con cuidados normales y no hay más.

-¿Tiene los caballos en boxes o sueltos?

-Los del centro ecuestre están en boxes a diario, las yeguas están todo el año en libertad y así paren y los potros se crían en libertad. La crianza de un potro en un box es un fracaso total, es como si metes a un niño en una habitación y lo dejas ahí hasta los tres años. Los caballos se empiezan a domar a partir de los tres años.

-¿Y la alimentación?

-En general les damos avena negra aplastada con cebada aplastada y luego se les echa un chorro de aceite de girasol además de paja y forraje. Hay animales que necesitan algo más específico, como puede ser un pienso más alto en proteínas, para los que van a competir a gran nivel o alguno que a lo mejor necesita un complemento. Para doma es conveniente que los caballos estén en su peso, y para morfológico si están pasados de peso los animales sufren y se rompen, porque no tienen estructura ósea suficiente para aguantar ese peso.

-¿Cómo ve el sector en Asturias?

-La cabaña equina en Asturias mejoró mucho de hace años para acá. Quizás hay menos número de caballos, pero de más calidad. Internet ayudó bastante a ello, porque es más fácil ver caballos de todas las partes del mundo y está al alcance de todos.

-Como criador, ¿a quién vende sus caballos?

-Por toda España y para afuera. Hace poco vendí un caballo a Costa Rica y también en el entorno de Asturias muchos de nuestros caballos son para amigos o conocidos. Tampoco criamos mucho, tenemos siete yeguas y criamos seis potros al año. Como viajas con los caballos por toda España pueden venderse en cualquier lugar.

-¿Utilizan sementales o inseminación?

-Tenemos varios sementales de diferentes razas: dos españoles, uno árabe de un amigo cliente, José López, y otro hispano árabe, siempre tenemos cuatro o cinco sementales. Pero también buscamos caballos de fuera para abrir las líneas y refrescar la sangre, son caballos de otras ganaderías que me gustan o veo a sus hijos, que es lo que cuenta, que sus hijos sean buenos. También cubrimos con inseminación, el año pasado nacieron dos potros, uno de un caballo de Toledo y otro de Murcia.

-¿Cómo ve el futuro del sector?

-Me gustaría seguir trabajando en el sector, no es una profesión, para mí es una forma de vida, me gustaría que continuara mejorando la cabaña equina en Asturias, que siguiésemos acudiendo con el máximo nivel a las competiciones. Pretendo seguir dedicándome a esto y compitiendo.

-¿Vive de la venta de caballos?

-No, yo vivo del centro de doma. La ganadería es una afición que unas veces cuesta dinero y otras no. Doy clases de montar a caballo para adultos o para gente que ya monta y quiere mejorar. En esto no hay nada está escrito, aprendes constantemente, cada caballo es diferente, tiene su personalidad, al final te enseñan ellos a ti.